Visita arxiprestal


El Senyor ens ha donat este cap de setmana (16 i 17 de febrer) una oportunitat única: conéixer la experiència personal del camí al sacerdoci, una forma de vida molt distinta a la de la gran majoria de nosaltres. L’oportunitat l’hem tenida en forma de visita arziprestal del Seminari Menor de Xàtiva i del Seminari Major de Montcada. Començà amb l’acollida que els rectors de tot l’arziprestat van fer en Canals dels seminaristes, dissabte a les onze del matí, en l’Església de Sant Antoni Abat. Des d’allí, els seminaristes van ser distribuïts pels diferents pobles i famílies acollidores.

Setze d’ells es quedaren a Canals, on participaren de les nombroses activitats de la nostra parròquia. El dissabte s’uniren a la convivència de la catequesi de confirmació i a la dels Juniors, la catequesi d’infància, la missa dels xiquets, durant la qual es van fer els rites de l’entrega del crismó i de la panyoleta als més menuts del grup Juniors i també a don Víctor. Després férem un sopar de germanor, on vam poder parlar amb els seminaristes, conéixer-los en primera persona, les seues inquietuds, el seu dia a dia…

Diumenge també va ser un dia molt especial: en les mises del matí els seminaristes participaren i donaren testimoni de la seua vivència al seminari, especialment en la missa de 12:00 on es va fer entrega de la Creu als jóvens de confirmació. Després, cada seminarista va dinar en la intimitat de la família acollidora i a les quatre i mitja ens reunirem amb la resta de seminaristes i famílies d’altres pobles en Genovés, per fer una xicoteta oració per les vocacions sacerdotals.

En fi, un cap de setmana complet i memorable en què hem pres conciència que Déu continua cridant a jóves a ser els seus apòstols.

Alguna acció de gràcies de seminaristes:

Hola Ricardo y Amparo, este fin de semana en Canals ha sido inolvidable. He podido ver de mprimera mano como funciona una Parroquia desde dentro, la verdad es que yo he vivido la religion en otros movimientos más que en Parroquia y hemos compartido experiencias, que creo nos hn enriquecido a todos.

Vuestra hospitalidad ha sido fabulosa, muchas gracias a los dos y a tus padres, Amparo, y a David también un fuerte abrazo.

Juan Fco Herrera

Confesaros que cuando nos dijeron: tenéis visita arciprestal… Yo pensé en mi interior: ufff… No tengo ganas… Estoy cansado…

 Pero aseguraros que el Señor, una vez más, me ha demostrado que supera mis expectativas, por encima de lo que yo pudiera imaginar si me fio de Él

¿Podéis creer que no ha habido nada que pudiera mejorarse en esta visita que Dios me ha regalado con vosotros…? Ha sido perfecto. Y todo porque le dije al Señor después, estando ya con vosotros: …me dejo llevar por .

No he podido estar en la mejor familia; no he podido conocer a mejores personas, mirar hacia donde mirara; no pude tener mejores actividades y éstas también desde la improvisación y la sorpresa; toda conversación tenía su sentido, no pudo tocarme mejor parroquia y mejor pueblo…  Hasta lo que me decíais, era lo que necesitaba escuchar, de parte de Dios. Y no digo esto desde la fe, sino porque lo he experimentado. Y sé que de esto, sólo es capaz nuestro Señor Jesucristo.

El Señor nos ha hablado, a mis hermanos y a mí, a través de vuestra delicadeza; nos ha mirado con cariño y ternura, a través de vuestra mirada; y una vez más me ha dicho, a través de vosotros: te necesito…

Todo el amor que nos habéis dado. Junto con vuestra oración…

 El Señor y nuestra Madre del cielo, os lo pague.

«El señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres.» Sal 125,3

Tras este fin de semana lo único que puede salir de mí es agradecimiento. Doy gracias a Dios por vivir en la Iglesia, porque en ella he encontrado personas que me han compartido su vida, su familia, su casa, su mesa, sus alegrías y sufrimientos, su fe.

Doy gracias a Dios por conocer  cristianos que me han recibido y acogido como al mismo Cristo. Cristianos en los que he podido ver una vida de entrega y renuncia y que quieren cumplir la misión a la que Dios les llama en su vocación concreta, viviendo arraigados en la fe.

Esta experiencia revive en mí la llamada a la entrega por el anuncio de Cristo apartándome de la mediocridad. Gracias.

Pablo

Querida familia de Canals unida ahora a mí en Cristo Jesús:

No han pasado si quiera unas pocas horas de nuestra despedida, y ya tengo nostalgia de vuestra presencia en mi vida. Habéis sido un gran impulso para continuar siendo feliz y haciendo feliz a la gente con la elección que un día decidí tomar.

Esta Visita Arcipestal me ha llenado del Espíritu Divino gracias al cariño y a la felicidad con la que el Pueblo de Dios (de Canals) nos acogieron el sábado y lo que nos cuidaron todo el fin de semana. Ha sido una gran experiencia.

Quería daros las gracias por la abundante comida con la que me habéis llenado y que yo no me he podido acabar…. (no soy de comer mucho); gracias por todos los momentos en los que hemos compartido opiniones y risas; gracias por abrirme la puerta de vuestra casa, gracias por ser como sois.

Estoy seguro de que vosotros, como nosotros (los seminaristas) os habéis quedado con ganas de más… eso es bueno, ya que demuestra que Dios ha estado entre nosotros en todo momento.

Los júniors con los que compartí el sábado por la mañana son verdaderamente un don del cielo, ya que no nos costó mucho establecer una conexión de amistad. Ya en la primera prueba con mi grupo, me pintaron las uñas, me pusieron colorete y si no llego a pararlos me pintan los labios… en la segunda prueba tocaba disfrazarse con cartulinas y demás, ellos no sabían que hacer y yo tomé la iniciativa y comencé a realizar mitras de obispos… entre prueba y prueba intentaba meter a Dios en todo esto, pero ellos eran más rápidos y me preguntaban por mi vocación al sacerdocio.

Mari, Carlos y Pablo sobre todo, gracias por acogerme con gozo en vuestra casa, en la que he disfrutado como un niño; también he comido mucho…

Y gracias al Señor… porque:

“El Señor ha estado Grande con nosotros y estamos ALEGRES”!!!!